Bienvenidos a la clase.
Voy a relatar , en la fecha de hoy, Lombardía, veintiseis de septiembre de
mil doscientos veintitres, la historia del Tiempo antaño.
El tiempo antes de nuestra evolución, transcurría de una manera que nos es
casi imposible imaginarnos: había secuencia en los hechos, una persona
habitaba simultáneamente en varios momentos, más o menos joven dependiendo
de dos palabras llamadas ´antes´ y ´después´. Más aún, lo que hacía en el
´antes´, afectaba en el ´después´, que era secuencialmente posterior. Aunque
suene difícil de entender.
Usando estas palabras, existió un mundo ´antes´ de la cronoingeniería, en el
cual, los homo sapiens, nuestros ´antepasados´, estaban subordinados física
y biológicamente al tiempo.
En esa época, las personas ´envejecían´ pues en su estado ´posterior´ eran
más deterioradas a un estado ´anterior´ dado.
Así, hasta que en un momento finalmente se apagaban.
Ellos eran, como dije, los Homo Sapiens.
Pero mientras el tiempo era evolutivo y fluía, ocurrió que en lo que hoy
conocemos como el año dos mil ochoscientos cinco, apareció el primer
cronoingeniero.
Afortunadamente, este Homo Sapiens suprafronterizo, tuvo la idea de
homogeneizar el tiempo, es decir, en congelarlo, y así poder habitar todos
nosotros, la creciente población, en distintos lugares del tiempo como
lugares del espacio.
Fue entonces cuando ingenierilmente manipularon la estructura del universo y
el viejo concepto del espacio-tiempo, por fin unificándolo.
Pero fue también cuando tuvimos que evolucionar a lo que somos hoy, los
Crono Sapiens, con nuestro cronorazón que nos permite irrigar los procesos
biológicos en nuestro sistema crono-circulatorio, manteniéndonos siempre
estables e iguales a la vez. Por eso el concepto de ´envejecer´ ya no es
aplicable a nosotros.
Tuvimos que apartar la vieja historia de la nueva, ya que en la Vieja
Historia ocurrieron hechos como conquistas, guerras, nacimientos, muertes, y
todas esas cosas que eran propias de los Homo Sapiens.
En esas épocas, la única manera de ´viajar´ en el tiempo era hacia adelante,
de una manera que no podemos imaginar....Sería lo más parecido, explicado en
términos de la Vieja Historia, como vivir sobre un vehículo en contínuo
movimiento. Esa era su manera de habitar el tiempo.
Como saben, si siguiésemos la analogía, nuestra manera actual de habitar el
tiempo, sería como en ese momento permanecer inmóviles como rocas.
Imaginen, intenten imaginar, un mundo que mutaba instante a instante!
Personas que simplemente por el hecho de desplazarse unos segundos, ya eran
distintas, con opiniones diferentes, cuerpos deformadamente diferentes, y a
eso le llamaban ´crecer´!
Sí, sé cuán difícil es comprender todo esto.
Afortunadamente, mis amigos, nosotros vivimos en este maravilloso lugar,
donde es siempre veintiseis de septiembre de mil doscientos veintitres,
quince horas once minutos y treinta y un segundos, por siempre Otoño en
Lombardía, donde tenemos nuestras viviendas.
Algunos de ustedes tienen actividades en otros tiempos, tú Miriam por
ejemplo en el menos ocho mil quinientos tres, Verano, cierto?
Bueno, de la misma manera en esos momentos tenían actividades a varios
kilómetros de distancia.
Y la sorpresa, amigos míos, es que en este preciso lugar, en esta precisa
fecha, pero en la Vieja Historia, ocurrió una tremenda masacre. Un pueblo
llamado Lombardos, intentaron revelarse una vez más. Arduas labores de
ingeniería histórica hubo que hacer para limpiar la Nueva Historia de esos
horrendos hechos que cometían los Homo Sapiens, y poder aislarlos del otro
lado del hemisferio del Tiempo. Gracias a eso ahora podemos habitar de esta
manera. Así es que en la Transición - como se llamó al Quiebre del Tiempo y
la separación de la Historia entre Nueva y Vieja- se unificó el Tiempo como
"antes" los hacían con sus tierras.
Por eso se dice que conquistamos la última dimensión transformandonos en los
seres que hoy somos, similares en imagen como semejanza de lo que eran los
Homo Sapiens.
El desafío, mis queridos alumnos,
es si bien hoy habitamos pacífica y estáticamente en tiempo y espacio,
cuál será la próxima conquista, la próxima Evolución.
Quiero que escriban sus propuestas, mientras doy el curso en la Galia.
La mejor propuesta va a ser enviada al Ministerio.
Eso sí,
tienen menos de una hora, jaja.
------
Miriam y todos los alumnos, menos uno, no tuvieron propuestas.
Pero sorpresivamente, un joven sí la tuvo.
"Profesor, qué le parece ahora dividir al espacio en infinitesimales y en
infinitos, modificar el tamaño de los mundos para que uno quepa en la
infinitésima parte otro? De esa manera, por ejemplo, no sólo podríamos
habitar tiempo y espacio, sino además tamaño!".
La idea era tal vez brillante, pero el Profesor -que se burlaba de los Homo
Sapiens por no entender por naturaleza la Nueva Historia- no la entendió.
Exactamente en ese momento, pero en un mundo noventa y seis mil millones de
veces más pequeño, un profesor Spatium Sapiens explicaba a sus
alumnos -burlándose de los Crono Sapiens y su incapacidad de entender- cómo
un alumno en ese momento estaba creando la nueva especie y abriendo una
nueva Transición.
Ya se burlarían también de él, no es cierto mis queridos alumnos?